Lentillas riesgos

Llevar lentillas es una solución intermedia cuando padeces de miopía para evitar las molestias que causan ciertas actividades cuando llevas gafas habitualmente. Sin embargo, no todo son ventajas. Existen ciertos riesgos y contraindicaciones si las usamos incorrectamente o durante demasiado tiempo. Sobre todo a largo plazo. Por eso, hoy os vamos a dar unas consejos para que, si aún no os habéis decidido a operaros de miopía, al menos podáis disfrutar de una correcta salud ocular pese a las lentes de contacto.

1.- Realizar una correcta higiene de las lentillas.

Siempre, antes de ponéroslas y quitároslas, no olvidéis lavaros las manos y limpiar la lentilla con la solución salina que vuestro óptico os haya recomendado.Si no lo hacéis algunas partículas pueden quedar sobre la superficie de la lentilla y causaros molestias que provoquen enrojecimiento, sensacion de arenillas e incluso conjuntivitis.

2- No llevar la lente de contacto más de 8 horas al día.

El uso prolongado y continuado durante años, sin un descanso adecuado, puede provocar diferentes problemas como sequedad o conjuntivitis crónica y, finalmente, desencadenar  una intolerancia a las lentes de contacto. También es recomendable que si las lentillas son diarias, quincenales o mensuales no prolonguéis su uso más de lo especificado.

3- No dormir con ellas puestas.

Mucho cuidado con esto porque al dormir con las lentillas se reduce la oxigenación de la superficie corneal y esto puede favorecer que al quitároslas la capa más superficial de nuestra córnea se quede adherida a ella y formarse lo que llamamos úlcera corneal. Es una situación muy dolorosa y que además puede favorecer infecciones bacterianas.

4- No bañarse ni ducharse con las lentillas puestas.

Aún estando tratada el agua de nuestro medio bajo las recomendaciones sanitarias vigentes en la actualidad, existen microorganismos, que habitualmente no causan ningún problema. Sin embargo, en alguna ocasión alguno de estos microorganismos puede provocar problemas muy graves en nuestros ojos. Los usuarios de lentillas pueden presentar microtraumatismos en la superficie corneal, situación que les hace vulnerables a la invasion corneal de un tipo de ameba denominada Acanthamoeba, que se puede encontrar en los sistemas de agua potable y también en el agua de las piscinas, hidromasaje, etc. Por ello, para prevenir esta temida infección que puede terminar en un transplante de córnea, aunque afortunadamente no es frecuente, mejor que os olvidéis de las lentillas por un rato mientras os ducháis u os bañáis en la piscina. Por supuesto, nunca limpiéis las lentillas con agua del grifo

5.- Las lentillas que usáis deben estar homologadas y bien adaptadas a vuestra córnea.

Esto hay que tenerlo en cuenta incluso con las lentillas cosméticas (de colores o las que se usan para disfrazarse). Las lentillas deben ser adaptadas a cada ojo y esta adaptación debe realizarla un contactólogo, por tanto, si queréis cuidar vuestros ojos, nada de comprar lentillas por internet o en establecimientos  donde no se garantice la procedencia de la lente de contacto.

Dra Mariluz Iglesias, oftalmóloga del IOTT