ojos animales

Siempre hablamos del ojo humano y ya conocemos muchas de sus curiosidades. Pero… ¿y los ojos de los animales? ¿Ve tu mascota lo mismo que ves tú? Sobrevivirías en el mundo salvaje o tus ojos harían que tú fueras la presa? Hoy te contamos algunas de las curiosidades más llamativas del ojo en el mundo animal.

Empezamos con el mundo marino. La mayoría de los peces no pueden cerrar sus ojos porque no tienen párpados. Entonces, para descansar la vista ralentizan los movimientos de sus ojos. No es el caso de los mamíferos marinos como los delfines. Éstos sí pueden cerrar los ojos pero… ¡no lo hacen! Los delfines siempre se mantienen alerta y duermen con un ojo abierto. Esto se debe a que al descansar,  mantienen uno de sus dos hemisferios cerebrales activo para poder respirar y estar alerta ante posibles depredadores.  Otro animal marino curioso es el calamar. ¿Sabías que tiene el globo ocular más grande que existe? Son de 50 centímetros. Algo similar a una pelota de playa.

Al igual que los peces, las serpientes también tienen la misma particularidad: no tienen párpados. Al menos en su mayoría. Por lo que siempre parece que estén activas. Sin embargo su visión es limitada. Todo lo contrario que los camaleones, que pueden abarcar casi los 360º sin necesidad de mover la cabeza. Sus ojos son muy particulares porque pueden  moverse de manera independiente.

Los insectos también tienen una vista curiosa. Las mariposas, por ejemplo, pueden ver la luz ultravioleta gracias a los fotorreceptores que tienen en sus ojos. Y los mosquitos, pueden ver el rango infrarrojo. Lo que hace que en la oscuridad sean mucho mejores cazadores. Y nosotros (o mejor dicho, nuestra sangre) somos su presa favorita. ¡Por eso nos pican cuando dormimos! Otros bichos como las moscas, las arañas y las hormigas tienen ojos compuestos. Es decir, su visión total está formada por muchos ojos de menor tamaño.

Pero los animales que mejor ven, sin duda son las aves de presa y las rapaces. Las águilas, buitres, halcones, etc… tienen la mayor agudeza visual conocida. A pesar de que sus ojos no son nada grandes. Un águila, por ejemplo, es capaz de distinguir una liebre corriendo por el campo a más de tres kilómetros. Las palomas, por su parte, pueden ver millones de tonalidades y perciben mejor el color que la mayoría de animales. En el plano contrario estarían las avestruces que, aunque cuentan con un ojo de gran tamaño (aproximadamente como una nuez) su cerebro es aún más pequeño por lo que no son muy buenas procesando las imágenes.

Y en cuanto a los mamíferos de tierra, hay mucha diversidad de ojos. Los camellos, por ejemplo tienen tres párpados para evitar que les entre arena en los ojos durante una tormenta en el desierto o en general en el tipo de ambientes en el que sobreviven.

En el ámbito más casero destacan los ojos de los gatos. Pueden ver en un ángulo mayor al de los humanos, hasta los 200º y tienen un tejido en la parte posterior del ojo que funciona como un espejo para la luz, lo que les permite ver mucho mejor que nosotros en la oscuridad y siempre, si les hacemos fotos con flash o les vemos en ambientes oscuro parece que sus ojos brillen. Pero eso sí, tienen un pequeño fallo: a más de 6 metros de distancia empiezan a perder claridad en su visión.

Equipo IOTT