fatiga visual

Vivimos en la era digital, rodeados de pantallas: portátiles, smartpones, iPads, etc. Pasamos muchas, muchísimas horas pendientes de ellas, en el trabajo, en casa, frente al televisor, en el transporte público… Hoy en día, toda una generación vive inmersa en un mundo virtual. Nos pasamos horas sentados frente al ordenador y al tanto del móvil, e interactuamos con el mundo a través de sus ventanas. Ya no se trata sólo de las horas dedicadas al trabajo, sino de cómo vivimos nuestro tiempo de ocio. Todo ello repercute en nuestra salud visual que, naturalmente, se resiente. Un excesivo número de horas forzando la vista, leyendo y mirando hacia la pantalla, muchas veces en condiciones lumínicas poco favorables o con dispositivos que no tienen la resolución y las dimensiones adecuadas para la actividad que estamos realizando, dañan los órganos de la vista, provocando fatiga visual.

Basándonos en datos objetivos, un reciente estudio llevado a cabo en EEUU por The Vision Council, con una muestra de más de 10.000 personas, dio como resultado que un 65% de los estadounidenses padece fatiga visual. Los síntomas más habituales de esta patología son la sequedad e irritación de los ojos, la visión borrosa, los dolores de cabeza y de cuello e, incluso, el dolor de espalda tras haber estado do una pantalla durante horas. Los resultados muestran también una diferencia significativa en el índice de fatiga entre aquellas personas que usan un solo dispositivo, en relación a aquellas que usan simultáneamente varios dispositivos (pasando, por ejemplo, del móvil a la tablet o trabajando con el portátil mientras miran un programa de televisión). En el primer grupo se detectó fatiga visual en el 53% de los individuos, mientras que este índice ascendió al 75% en el segundo grupo. Existen múltiples causas que contribuyen a esta fatiga visual. Entre ellas encontramos, por ejemplo, la distancia a la que nos situamos con respecto a la pantalla.

La mayoría de las personas solemos utilizar dispositivos pequeños, de entre 8 y 12 pulgadas, colocándonos a poca distancia de ellos, lo que genera un menor parpadeo. Éste, como sabemos, es fundamental para proteger la superficie ocular contra las agresiones externas y evitar que los ojos se sequen. Si parpadeamos con menor frecuencia, no sólo se secarán nuestros ojos sino que nuestra visión se volverá más borrosa. Y de ahí pasamos al consabido frotamiento de los ojos tras largas horas de exposición a la pantalla. Otro de los factores que provoca fatiga visual tiene que ver con la luz azul emitida por los dispositivos digitales, muy similar a la de los rayos ultravioleta, conocidos por sus efectos dañinos para los ojos. Esta luz puede causar lesiones en las células de la retina, que son las que producen la visión. Cada vez más las empresas de tecnología móvil están invirtiendo en mecanismos de seguridad que beneficien a la salud de sus clientes. Por tanto, es recomendable utilizar aquellas marcas y dispositivos que garanticen la máxima protección a este tipo de luz.

¿Cómo evitar la fatiga visual?

La comparativa entre la lectura en papel y la lectura en pantalla nos plantea una interesante diferencia. En el primer caso, nuestros ojos son capaces de reconocer a qué distancia se encuentra la tinta y el papel, pudiendo ajustar el enfoque de forma correcta. Sin embargo, en el segundo caso, los pixeles de la pantalla son un objetivo difícil para la vista, y cuando el sistema de enfoque trata de encontrar su localización exacta se fatiga.

Nuestros expertos, recomiendan que para para paliar los efectos de la fatiga visual debemos practicar la regla 20-20-20, esto es, por cada 20 minutos que estamos frente a la pantalla, hay que ofrecer un descanso de 20 segundos a los ojos y mirar a al horizonte (20 metros al menos). Con ello conseguiremos relajar los músculos responsables del enfoque. Se trata de un excelente consejo y muy fácil de seguir que evitará que mantengamos fija nuestra vista en los dispositivos de forma continua y prolongada. No podemos luchar contra la vida contemporánea, pero sí somos responsables de protegernos contra los riesgos que ella conlleva y cuidar de nuestra salud.

Equipo IOTT