Los ojos se componen de varias partes importantes que tienen funciones complejas. La retina, la pupila, el iris y la córnea son las más conocidas. Este órgano del ser humano también cuenta con dos sustancias líquidas llamadas humor acuoso y humor vítreo.

Los fluidos en forma de gel ayudan a mantener la forma de la cámara anterior del ojo, un aspecto muy relevante en la salud general de la visión. Este espacio carece de estructuras rígidas, por lo que no podría mantener su volumen si no hubiera humor que la llenara.

Algunas lesiones ser pueden abordar con tratamientos sencillos, pero otras podrían requerir cirugía. Por este motivo, es fundamental la prevención y acudir con regularidad al especialista. Sigue leyendo para conocer un poco más sobre la importancia de este fluido intraocular, sus cuidados y su relación con ciertas enfermedades crónicas como el glaucoma.

Composición del humor acuoso

En términos simples, el ojo se compone de varias partes: una cámara vítrea, esta es la parte más grande, llena de un fluido transparente similar a un gel, una cámara anterior que se encuentra entre el iris y la córnea y la cámara posterior entre el cristalino y el iris. Y estos son algunos aspectos destacados de su composición:

  • En la estructura ocular hay dos fluidos.
  • En la porción anterior está el humor acuoso y en el segmento posterior el humor vítreo.
  • El líquido acuoso es una sustancia transparente e incolora que juega un papel muy importante en el buen funcionamiento del ojo.
  • El humor vitreo es un líquido transparente que se compone de azúcar, sal, colágeno, ácido hialurónico y agua y, a diferencia del acuoso, no se mueve.

El daño que pueda sufrir cualquier parte del ojo podría deberse a la edad, a una lesión o una enfermedad. 

Función del humor acuoso

Los cuerpos ciliares, que se extiende desde la parte anterior de la retina hasta la base del iris, son los encargados de producir el humor acuoso, que luego lo filtra a través de los vasos sanguíneos. El 99,6% de este gel es agua. Sin embargo, este porcentaje restante contiene pequeñas proporciones de urea, proteína, ácido ascórbico, ácido hialurónico,  creatinina, glucosa, sodio, potasio, calcio, cloro, bicarbonato de sodio, lactato, entre otros.

Este fluido se regenera completamente cada 90 días y también es responsable de la forma del ojo. La formación de esta sustancia está correlacionada y es sensible al ritmo circadiano de tu cuerpo, es decir, a los ciclos del sueño por la luz. Su trabajo principal es:

  • Permitir que la córnea se expanda para que pueda proteger el ojo contra el polvo, las partículas y las bacterias que pueden causar daño.
  • Conservar la presión ocular.
  • Transportar nutrientes, incluida la vitamina C.
  • Promover la refracción de la luz que ingresa al ojo transmitiéndola a la pupila y luego al cristalino.

Este líquido acuoso debe entrar y ser drenado del ojo a la misma velocidad, utilizando un sistema llamado red trabecular. Este tejido permite que el líquido drene y se reponga en ángulo. La secreción constante es importante para la salud del ojo y garantiza que tenga el tamaño adecuado. También permite ver mejor.

¿Cómo mantener la salud del flujo acuoso del ojo?

Los problemas con el flujo adecuado del humor acuoso pueden provocar presión intraocular, y esto a su vez causar pérdida de la visión y daño al nervio óptico. Esto eventualmente puede conducir a glaucoma.

Afortunadamente, las revisiones oculares frecuentes pueden detectar irregularidades en la presión intraocular. Pero hay algunos aspectos que podemos hacer por nosotros mismos y que están relacionados con el estilo de vida:

  • Ejercicio. Esto puede aliviar la presión en los ojos de forma natural.
  • Gafas de seguridad si trabajas en determinados entornos o disfrutas de pasatiempos como la carpintería.
  • Limitar la ingesta de cafeína. Las bebidas con cafeína pueden aumentar la presión ocular.
  • Técnicas de meditación y relajación. Estos pueden reducir el estrés que puede desencadenar el glaucoma.
  • Exámenes de la vista anuales.

Incluso si cuidas de manera excelente la salud de tus ojos, el aumento de la presión intraocular está relacionado con la edad, afecciones como la diabetes, antecedentes familiares de glaucoma y ciertas etnias.

Relación entre el humor acuoso y la glaucoma

El glaucoma se refiere a un grupo de trastornos que causan un aumento de la presión dentro del globo ocular. En un ojo normal, se produce y drena continuamente el líquido del humor acuoso. En el glaucoma, el humor se acumula y aumenta la presión dentro del ojo.

Tal aumento de presión puede dañar el nervio óptico directamente o restringir el flujo sanguíneo, dañando indirectamente el nervio óptico. Este daño puede provocar puntos ciegos en el campo visual. Si no se trata, el glaucoma puede causar ceguera permanente.

Síntomas

El aumento de presión en el ojo desencadena una sintomatología que se hace evidente. El glaucoma puede causar:

  • Pérdida de la visión periférica.
  • Sensibilidad a la luz y al deslumbramiento.
  • Problemas de visión nocturna.
  • Visión borrosa.

Esta sintomatología se agudiza en la medida que transcurre el tiempo. Es por ello que al observar cualquiera de estos síntomas es importante acudir de inmediato a un especialista.

Factores de riesgo

El glaucoma es una enfermedad que no debe desatenderse. Los factores de riesgo de padecer esta enfermedad se encuentran asociados a:

  • Edad: a medida que las personas envejecen, aumenta el riesgo de glaucoma.
  • Raza: los afroamericanos tienen entre 3 y 4 veces más probabilidades de tener glaucoma que los blancos.
  • Historia familiar: si uno de los padres tiene glaucoma, sus hijos tienen un 20% de probabilidades de tener glaucoma. Si un hermano tiene glaucoma, los hermanos y hermanas tienen un 50% de probabilidades de tener glaucoma.
  • Diabetes: las personas con diabetes tienen un riesgo 3 veces mayor de tener glaucoma que las personas sin diabetes.
  • Lesiones oculares: las lesiones oculares aumentan el riesgo de tener glaucoma.
  • Uso de corticosteroides: las personas que usan corticosteroides tienen un mayor riesgo de tener glaucoma.

Diagnóstico y tratamiento

Para hacer un diagnóstico acertado de glaucoma se hace uso de técnicas y mediciones oculares específicas:

  • La tonometría, una técnica que permite medir la presión del globo ocular. La presión anormalmente alta del globo ocular puede sugerir glaucoma.
  • Examen del nervio óptico: un oculista examinará la retina y comprobará si hay daños.
  • Examen del campo visual: se mapeará el campo visual de un paciente (área al frente) para verificar la pérdida visual.

No existe cura para el glaucoma y si el nervio óptico está dañado, no se puede reparar. Sin embargo, los efectos y la progresión del glaucoma pueden controlarse reduciendo la presión dentro del ojo.

En su estado inicial se usan fármacos que reducen la producción de humor acuoso: betabloqueantes, agentes alfa-adrenérgicos, inhibidores de la anhidrasa carbónica y medicamentos que aumentan su salida: prostaglandinas y prostamidas.

 

 

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Equipo IOTT