El ojo es un órgano muy complejo y uno de sus elementos fundamentales es la retina. Es una capa de tejido en la parte posterior del ojo que percibe la luz y envía las imágenes al cerebro.
En el centro de este tejido nervioso se encuentra la mácula. La mácula permite enfocar la vista hacia el centro y la agudeza necesaria para leer, conducir y ver claramente los detalles.

La retina tiene una estructura compleja. Está formada básicamente por varias capas de neuronas interconectadas mediante sinapsis. Las únicas células sensibles directamente a la luz son los conos y los bastones y la retina humana contiene 6.5 millones de conos y 120 millones de bastones. La retina contiene diez capas paralelas desde la epitelial hasta la que le separa del humor vítreo, y tres tipos distintos de células.

Ante tal complejidad, la retina puede sufrir algunas enfermedades. Afectan a la visión y algunas pueden ser tan graves que provocan ceguera. Entre las principales patologías de la retina están la degeneración macular, enfermedad diabética del ojo, desprendimiento de retina, retinoblastoma (cáncer de la retina), membrana epirretínica (presencia de tejido cicatricial en la mácula), agujero macular (pequeña ruptura en la mácula que suele ocurrir en personas mayores de 60 años), cuerpos flotantes (telarañas o pequeñas manchas en el campo de la vista). Algunas de esas dolencias pueden tener prevención adecuada si se consulta regularmente al oftalmólogo.

En pacientes diabéticos se pueden lesionar los vasos de la retina de distintas formas. En algunos casos pasa líquido hacia la retina de forma que la encharca y no funciona tan bien. Esta situación se denomina edema macular. Suele ser la causa más frecuente de pérdida de visión central y progresiva en los pacientes diabéticos. En otros casos, la sangre no llega a la retina para que funcione correctamente y puede condicionar la pérdida de visión aguda. En el Instituto Oftalmológico Tres Torres se dispone de un láser argón para tratar y cerrar los vasos responsables. Cuando no es suficiente también se pueden emplear inyecciones de esteroides y anti-VEFG dentro del ojo que los estudios demuestran que son eficaces para secar la retina.

¿Qué es el desprendimiento de retina?

El desprendimiento de retina se produce cuando por un golpe, un desgarro o una tracción excesiva, la retina o parte de ella se “despega” de su lugar habitual. La visión se vuelve turbia y se pierden ciertas zonas del campo visual. Algo así como si se corriera una cortina delante del ojo. Conviene acudir rápidamente al oftalmólogo cuando la persona percibe “moscas” volantes (miodesopsias), bruscos destellos luminosos, visión turbia de golpe, sensación de no ver zonas del campo de visión.

Enfermedades de la retina: Degeneración Macular asociada a la edad

La Degeneración Macular (DMAE) se ha convertido en una de las causas más frecuentes de pérdida visual en personas mayores de 65 años. Es una enfermedad progresiva, degenerativa, que hasta hace pocos años no tenía solución. En sus estados iniciales, el paciente percibe que “las líneas rectas, las ve como curvadas”. Poco a poco, esta distorsión va aumentando, aumentando también
la borrosidad visual en la zona central. Es decir, ve por los laterales, pero no en el centro. La angiografía fluoresceínica es la prueba clásica para conocer la extensión de la lesión. La tomografía de coherencia óptica (TCO) se ha convertido en la prueba esencial para el seguimiento del tratamiento. Disponemos del aparato de TCO más moderno y que da imágenes con mayor detalle.

Se distinguen dos tipos: seca y húmeda. La forma seca ha recibido un impulso definitivo para su freno con la consecución de medicaciones con altas concentraciones de vitaminas y oligoelementos. Eso ha permitido el control y la mejora de la enfermedad en alrededor de un 65% de los afectados.

Las inyecciones intravítreas de Lucentis y Avastin son el último adelanto en el tratamiento de la DMAE húmeda. A diferencia de los tratamientos anteriores que únicamente conseguían estabilizar la visión, con estos nuevos tratamientos conseguimos mejorarlas, en algunos casos de forma espectacular.

Prevención de enfermedades en la retina

El tratamiento preventivo siempre es mejor que el curativo. Ante la aparición de una pequeña degeneración, la fotocoagulación con láser previene un futuro desprendimiento. En IOTT disponemos de un láser de moderna tecnología, que produce excelentes resultados. Ante un desgarro confirmado, podemos tratarlo con láser o con frío (criocoagulación), ambulatoriamente y sin
excesivas molestias para el paciente.

Si el desprendimiento de retina es muy importante o no es suficiente el tratamiento láser, se ponen en marcha los sistemas más modernos en microcirugía ocular. Estos medios consisten en la intervención bajo anestesia local de la bolsa líquida que se forma en el Desprendimiento de Retina.

También algunos desprendimientos de retina se pueden intervenir con la técnica de vitrectomía sin suturas. En otros desprendimientos es necesaria la colocación de una banda de silicona alrededor del ojo para proteger de más roturas de retina en un futuro.

Equipo IOTT