¿Cómo afecta el frío a los ojos?

proteger ojos invierno

Los ojos suelen sufrir en invierno. No solo el frío, sino todas las agresiones externas como el viento y la lluvia pueden debilitar nuestros ojos o incluso dañarlos. Son unos órganos muy delicados y suelen estar muy expuestos en época invernal.

Los párpados, las pestañas y las lágrimas naturales, que son los 3 principales protectores de nuestros ojos pueden ser insuficientes ante agentes externos en invierno. Cuando la temperatura es tan baja,  el ambiente suele ser más seco y suele favorecer precisamente patologías como la sequedad ocular fruto de ello. Además, el uso que tenemos que hacer de elementos como la calefacción mediante radiadores o estufas para mantenernos en una temperatura agradable agrava esta sequedad.

¿Cómo prevenir la sequedad ocular en invierno?

Lo más recomendable para evitar la sequedad es usar lágrimas artificiales. Sobre todo si te cuesta abrir los ojos por la mañana y notas los párpados más pegados de lo normal. Pero ojo, si esta sequedad persiste, debes acudir a tu oftalmólogo para determinar cuál es la causa por si se tratara de algún síntoma de otro tipo de enfermedad.

Otra buena recomendación es aumentar la humedad del ambiente. Pero claro, en invierno esto no puede ser tan agradable como en estaciones más cálidas. Por eso, lo mejor es hacerlo solo si pasas mucho tiempo en un lugar con la calefacción muy alta, por ejemplo en tu casa o en tu espacio de trabajo. Un humidificador ayudará a evitar esta sequedad y purificará el aire.

También es bueno parpadear con mayor frecuencia o cerrar los ojos más habitualmente para descansarlos. Sobre todo si pasas el tiempo trabajando delante de un ordenador. Además de los síntomas asociados a la fatiga visual por las pantallas, es normal que si estamos concentrados delante de nuestro monitor bajemos la frecuencia de parpadeo de manera inconsciente. Por eso, además de los descansos de 20 segundos cada 20 minutos es bueno acostumbrarse a parpadear más a menudo.

Una alimentación sana, por último, también es clave para ayudar a nuestros ojos a manternerse hidratados y con buena salud. Como ya hemos visto en otros post, alimentos como las frutas y verduras  o comidas ricas en ácidos grasos y omega3 son una forma muy sana de combatir el frío y la sequedad.

Y por supuesto, si vas a ir a la montaña, como ya vimos en otros post, tienes que extremar aún más las precauciones para cuidar tus ojos. En paisajes nevados, la exposición solar es aún más intensa y si pasamos mucho tiempo allí sin la protección adecuada, puede dar lugar a problemas oculares graves. Por ello, recordamos que para ese tipo de ambientes, lo mejor es llevar gafas de protección ultravioleta de nivel 3 o 4. Y si vas a esquiar, usa siempre el nivel 4 y protección lateral.
 

Equipo IOTT

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