En muchas ocasiones ya hemos hablado de cómo tiene que ser la tensión en los ojos, los niveles normales y cómo controlarla. Pero sobre todo, lo más importante siempre es acudir al oftalmólogo en cuanto notemos algo fuera de lo normal. Ya que niveles anormales en nuestra tensión pueden derivar en problemas de drenaje en nuestros fluidos oculares y esto acarrear enfermedades como el glaucoma.

Aunque la hipertensión ocular es un problema común en personas de más de 40 años, conviene revisar nuestra tensión anualmente, para asegurarnos de que todo marche de manera correcta. Por mucho que aún no entremos en la población de riesgo.

La alta presión ocular puede estar derivado de multitud de problemas, la mayoría de problemas de tensión ocular derivan de malos hábitos de vida o que seamos poco saludables.  Como la mala alimentación, falta de ejercicio o un exceso de estrés en nuestra vida diaria.

Remedios naturales para la tensión ocular

En muchos de los casos, la presión ocular alta se puede solucionar con un sencillo cambio en nuestros hábitos de vida. Sobre todo en fases iniciales. Ya que, si no nos cuidamos, será entonces cuando necesitemos tratamientos médicos. Pero, antes de dar por buena la solución sencilla y natural, lo mejor es que lo consultes con un oftalmólogo, que será el encargado de analizar la gravedad del problema y aconsejarte la mejor solución posible.

Una buena alimentación es la base de cuidarnos de cualquier problema degenerativo. El exceso de grasas saturadas pueden provocar problemas para el sistema cardiovascular, lo que influye directamente (y de manera negativa) en nuestra tensión ocular. Por eso hay que cuidar la dieta y no cometer excesos. Beber mucho líquido y no excedernos en el consumo de bebidas azucaradas o alcohol.

Con respecto a nuestros ojos, es obvio que conviene cuidarlos. Podemos realizar pequeños ejercicios visuales como masajearlos levemente o procurar aumentar nuestro parpadeo. Además, es conveniente limitar la exposición de nuestros ojos a pantallas. Un tema en el que incidimos a menudo. Pero sabemos que es prácticamente imposible desconectar totalmente de cualquier pantalla, por eso lo mejor es descansar la vista siempre que podamos y limitar su uso si no es estrictamente necesario.

Cuidar el estrés también es fundamental para influir positivamente en nuestra salud ocular. Obviamente, cada persona es un mundo y no hay una receta única que valga para todos. Pero procurar relajarse, evitar tensiones y practicar deporte suelen ser técnicas que funcionan para la mayoría.

Tratamiento oftalmológico de la tensión ocular

Si el caso es grave o no puede ser tratado de manera natural solo con buenos hábitos, entonces nuestro oftalmólogo será el encargado de evaluar la situación. Normalmente se pueden recetar medicamentos específicos para regular la tensión o colirios. En casos más graves es probable que se tenga que efectuar una cirugia ocular para drenar correctamente el fluido ocular y disminuir así la presión.

Equipo IOTT