tipos lentillas

Si estás pensando en ponerle alguna solución a tu miopía o hipermetropía, el parche a corto plazo son las lentillas. Como ya hemos hablado en más de una ocasión, son una solución intermedia y temporal para solucionar tus problemas de visión. Pero a largo plazo suelen tener algunas contraindicaciones, problemas y ciertos riesgos si sobre todo, las hemos usado con mucha frecuencia. El mero hecho de colocarnos las lentillas puede posibilitar la entrada al ojo de suciedad y bacterias no deseadas. Además, no olvidemos que la lente de contacto es en sí un elemento extraño que no pertenece a nuestro cuerpo.

Pero hasta que decidas operarte de miopía (o hasta que se haya estabilizado tu visión y sepamos que no va a aumentar progresivamente), llevar lentillas puede serte útil en tu día a día, siempre y cuando sigas unas indicaciones básicas de higiene.

Para usar lentes de contacto no existe una edad determinada. Desde cualquier momento se pueden comenzar a usar. Eso sí, existen gran variedad de lentillas y se clasifican según su composición y según la frecuencia de renovación. Porque no todas son iguales ni tienen el mismo mantenimiento.

¿Cuánto dura una lentilla?

Las lentillas de uso diario se pueden usar (de manera recomendada) un máximo de 8 horas y se desechan al acabar su uso. Tienen la ventaja de que es difícil que se ensucien, puesto que siempre nos ofrecerán la calidad óptima salida de fábrica y no habrá que preocuparse de su mantenimiento. Según avanzamos en su durabilidad, disminuye su precio… pero aumentan los riesgos. En lentillas quincenales, hay una necesidad de cuidado mayor, tanto de limpieza como de mantenimiento. Además se irán degradando con el paso de los días y la visión no será óptima en todo momento. Como podéis imaginar, unas lentillas mensuales tienen el mismo problema, pero más a largo plazo si cabe.

También existen lentillas trimestrales e incluso anuales. Pero su limpieza es aún más rigurosa si cabe. El producto que se usa para su higiene es diferente a las anteriores, con una solución de peróxido que lleva a cabo una limpieza más profunda que las soluciones habituales. En el caso de las anuales, es aún más delicado si cabe y tienen ciertas limitaciones, como que han de hacerse limpiezas enzimáticas cada semana y una diaria con soluciones de peróxido.

Tipos de lentillas

Según su fabricación y dureza, las lentillas también se clasifican en semirrígidas, rígidas o blandas.

Lentes de contacto rígidas

Las lentillas rígidas engloban a las lentes duras y las permeables a los gases (también llamadas permeables). Pueden compensar cualquier defecto refractivo, incluso el astigmatismo corneal. Son las primeras que se inventaron y conllevan el problema de no permitir un paso de oxígeno de manera natural entre la lente y el ojo.

Lentes de contacto semirrígidas

Las lentillas semirrígidas están fabricadas con polimetilmetacrilato (PMMA), un tipo de plástico transparente. Son la evolución de las rígidas y favorecen la cantidad de oxígeno que pasa al ojo. Además del PMMA incluyen silicona, precisamente por este hecho. La silicona las hace más flexibles y permeables.

La desventaja es que, precisamente por la falta de rigidez, eran menos duraderas que las anteriores y se ensuciaban con mayor facilidad. Debido a esto, su nivel de cuidado es mayor. Las lentillas semirrígidas son buenas para las personas que producen poca lágrima de manera natural ya que al no tener agua entre sus componentes y no absorberla, no resecan el ojo. Además, disminuyen la probabilidad de tener conjuntivitis.

Lentes de contacto blandas

Son las lentillas más populares y de uso habitual. Están fabricadas con materiales más flexibles que las otras dos, lo que posibilita que la «respiración» del ojo se haga de manera mucho más natural. Aunque en algunos casos y algunas personas, puede resecar el ojo igualmente. Sobre todo cuando se excede en el número de horas que se llevan puestas o cuando no se ha mantenido una higiene correcta con ellas.

Lentes de contacto cosméticas

Son un tipo de lentillas blandas que permiten «cambiar» el color del iris. Pueden ser neutras o también graduadas. En cuanto a duración, las hay desechables, mensuales o quincenales. Sus materiales y su color dependen de su fabricante. Eso sí, te recomendamos fiarte solo de las marcas que conozcas o de tu óptica de confianza antes que comprarlas por Internet. Por tu seguridad y la de tu ojo.

Equipo IOTT